IA demuestra en Nueva York que puede prevenir abandono escolar y busca llegar a todo EE.UU.

La herramienta ha ayudado a que las graduaciones hayan crecido más de un 30%, de un 54% a un 86% en solo dos años

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Desde hace tres años, la universidad neoyorquina de John Jay College usa un modelo de inteligencia artificial (IA) predictiva que señala a aquellos estudiantes que tienen un alto riesgo de abandono escolar para que los asesores académicos les pueda dedicar más atención y ayudar a graduarse.

Esta herramienta, creada por la ONG DataKind, ha ayudado a que las graduaciones de esta universidad hayan crecido más de un 30 %, de un 54 % a un 86 % en solo dos años.

Visto el resultado, este miércoles Google anunció nuevos fondos para DataKind para ayudar a que esta herramienta sea empleada en seis campus adicionales de la Universidad municipal de Nueva York -CUNY, consorcio de universidades al que pertenece John Jay College- así como para y desarrollar una hoja de ruta pública para las universidades de EE. UU. puedan replicar el modelo.

La falta de recursos, uno de los principales problemas

La decana de John Jay College, Dara Byrne, explica EFE que esta herramienta puede predecir 75 razones por las que un estudiante podría dejar la carrera en su último año universitario, pero que las mayores causas de abandono que se vieron estos años tienen que ver con razones económicas, la bajada en la asistencia o nota media y la edad.

“Por lo general, en las universidades, la información de ayuda financiera está en un extremo de la universidad y la información académica en el otro”, anota Byrne y recalca que, con la ayuda financiera que recibieron de Google cuando implementaron el proyecto, se pudo “agregar información de ayuda financiera al análisis de datos de la IA“.

Byrne explica que para que la herramienta pueda predecir si un estudiante está al borde del abandono escolar por motivos económicos, no hace falta que la IA sepa cuantos dólares tiene o no tiene en su cuenta bancaria, sino que lo puede adivinar en función del flujo de la ayuda financiera que ha estado recibiendo, información a la que puede acceder la universidad.

En el caso de que este sea el motivo, una vez que el asesor académico se pone en contacto con el estudiante le puede guiar a diversas ayudas o becas.

No todas las notas son iguales

Byrne apunta que la IA les permite mirar con lupa el promedio general de calificación (GPA) de cada estudiante y explica que aunque dos universitarios tengan la misma nota media, a veces solo uno está en peligro de abandono escolar.

“Alguien puede tener un GPA de 2.5 (la nota máxima suele ser 4) pero el semestre pasado, o el año pasado, tuvo un 4. Entonces, muchas cosas tuvieron que haber sucedido para que pasara de un promedio a otro, como dejar algunas clases, suspender otras, etc, lo que probablemente ponga al estudiante en riesgo”, explica.

Otro estudiante -explica- puede tener la misma nota, pero su GPA es relativamente estable, por lo que no está en riesgo.

La IA no puede sustituir la parte humana

Dana Prieto, directora del programa de asesoría académica, señala que la IA les ha ayudado para contactar con unos doscientos estudiantes que estaban muy cerca del abandono escolar, pero eso no significa que valide todos los usos de la IA, y concretamente no cree que se puedan utilizar chatbots de IA para hablar con los estudiantes.

“Queremos tener ese toque humano para llegar a ellos”, apunta la experta, que señala que un asesor “realmente puede verdaderamente con ellos uno a uno”.

“Aunque pueda suponer mucho trabajo, sigue siendo algo que nos gusta hacer”, concluye Prieto.

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